"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

lunes, 10 de septiembre de 2007

Una ocasión perdida

Al final, pasa lo mismo en todos los deportes. Los grandes son grandes porque son capaces de ganar jugando mal, porque saben concentrarse en los momentos clave y sobre todo, porque saben aprovechar las oportunidades. Y si no, que se lo pregunten a Novak Djokovic, que ayer tuvo hasta siete bolas de set para poderse haber puesto dos sets a cero frente al suizo, pero no las aprovechó (o más bien, Federer no le dejó aprovecharlas) y lo pagó con una derrota en su primera final de Grand Slam.

El partido comenzó con un Novak Djokovic muy metido en el partido y un Federer algo desconcentrado, más fallón que de costumbre (acumuló 34 errores no forzados frente a los 40 del serbio), y que llegó a ponerse 4-1 en contra en el primer set. Pero el número 1 da muestras de jugar siempre sin pisar el acelerador, y sólo cuando se vio contra las cuerdas, apretó el ritmo y recuperó su break en contra.



Aún así, eso no le valió para evitar que el serbio se llegase a poner 40-0 con 5-4 y saque, pero, ¡cosas de la vida! Federer es mucho Federer y sin arrugarse lo más mínimo, comenzó a restarle profundo e ir salvando bolas de set hasta igualarle a 40, y salvarle incluso otras dos bolas más con ventaja del serbio. Y por muy fuerte que seas mentalmente, por mucho número 3 del mundo que seas, por mucho palco que tengas con Maria Sharapova apoyándote y todo tu séquito vestido con tu camiseta, es imposible recuperarse de haber desperdiciado 5 bolas de set contra el suizo.

Y así fue, el suizo se llevó al serbio a su terreno favorito del tie-break, esa especialidad que maneja como nadie, y le ganó con bastante autoridad por 7-4.

El segundo set fue similar al primero, con bastantes fallos por ambas partes, nuevas bolas de set desaprovechadas para Djokovic, y nuevo desenlace en el tie-break con el mismo final: 7-2 para el suizo. ¿Qué pasaría en fútbol si una tanda de penalties de una final no tuviera emoción porque sabes quién se la va a llevar? Pues eso pasa con este gigante suizo, que se toma los tie-breaks como auténticos retos que le sacan de la rutina de ganar los sets con autoridad.

El caso es que con dos sets arriba, Nole Djokovic entregó la toalla a Federer, recordándome a lo que pasó en la final del MS de Indian Wells ante Rafa Nadal al principio de la temporada: un serbio feliz por haber alcanzado la final, y dando por bueno el gran resultado obtenido.



¿La realidad? Una ocasión perdida, porque no siempre vas a llegar a una final del US Open y vas a tener 5 bolas de set en el primero, y otras 2 en el segundo, para ponerte dos sets arriba.

Y mientras, el suizo suma un Grand Slam más, como quien suma una simple victoria, y se sitúa ya con 12, a falta de dos para igualar a Pete Sampras con número de Grand Slams obtenidos... Y curiosamente, el número 14 lo podría sumar en París... ¿Será el destino? ¿Tendremos a Bjorn Borg y a Pete Sampras esperando en el palco para ver a quién de los dos les igualan Federer o Nadal? Tiempo al tiempo...

1 comentario:

Alberto dijo...

Este año consigue el record en París, seguro. Federer es mucho Federer.