"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

jueves, 4 de septiembre de 2008

Prince of Maine, King of New England

En Las normas de la casa de la sidra (Cider House Rules), Michael Caine despedía cada noche a los niños de su orfanato cerrando la puerta de su habitación con la frase: "Good night, you princes of Maine, you kings of New England". Excepcional película de Miramax con una sensacional banda sonora.



Y algo así, Príncipe de Maine y King of New England es lo que debe sentirse Rafa Nadal después de haber recibido ayer el Premio Príncipe de Asturias del Deporte 2008, como colofón a un año tan excepcional, que se suma con todo merecimiento al título de Rey del Tenis Mundial que ostenta desde hace unas semanas.

Competía en el galardón con el tiburón norteamericano Michael Phelps, la gacela jamaicana Usain Bolt, la saltadora rusa Yelena Isinbayeva y la selección española de fútbol, durísimos rivales que hubieran sido también justos vencedores, pero siendo objetivo, creo que éste era el año de Nadal, el año en el que TODO, absolutamente TODO, le ha salido, y así lo ha sabido decidir justamente el jurado en su fallo, que ha considerado: "los méritos contraídos por el ganador, tanto en competiciones del Grand Slam, Roland Garros por cuarta vez y Wimbledon por primera vez, como en la obtención del número uno del mundo y que en año olímpico ha añadido a su impecable palmarés la medalla de oro en los Juegos".

Ayer entrevistaban en la Ser a su abuelo y a su tío, el ex-futbolista Miguel Ángel Nadal, quienes mostraban su alegría por el galardón.

Esta madrugada, o casi sería mejor decir esta mañana porque el partido ha acabado casi a las ocho, Rafa Nadal ha vencido a Mardy Fish pese a los problemas del primer set por 3-6, 6-1, 6-4 y 6-2, y se ha metido en las semis de Flushing Meadows donde le espera ya Andy Murray, en un partido que se jugará el sábado y que lo tendrá todo. Con esta victoria, el balear se asegura su número 1 hasta el 2009 y además entra en el club de los veinte (los jugadores que en toda la historia alcanzaron las semifinales de los cuatro Grand Slams durante su carrera).



Una vez más... enhorabuena, Rafa.