"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

domingo, 17 de agosto de 2008

Nadal ya es de oro

Son ya casi cinco años siguiendo a Nadal con toda mi ilusión y con toda la atención posible que puedo prestarle a cada uno de sus torneos y aún sigo sorprendiéndome después de cada partido por su continua e imparable progresión.

Ayer volvimos a vibrar durante el espectacular encuentro que le midió en semifinales ante Novak Djokovic y hoy me ha sucedido lo mismo al verle subir a lo más alto del podio en Pekín, tras vencer al chileno Fernando González (6-3, 7-6 (2) y 6-3), en 2 horas y 22 minutos.





Si en la temporada de tierra, el balear nos ha mostrado este año una versión aún más excelente que la de la anterior con un juego demoledor, y si sobre la hierba británica de Queen´s y Wimbledon ha subido aún más su nivel, esta semana Rafa Nadal nos ha demostrado que va a pasar a la historia de nuestro deporte como el mejor deportista español de todos los tiempos.

Con su mentalidad y juego de hierro, el manacorí ha dado hoy una lección sobre cómo jugar en pista dura, al mismo tiempo que ha espantado uno de los pocos fantasmas recientes que le quedaban aún en su lista de rivales: Fernando González. Y es que chileno y español se habían medido dos veces sobre esta superficie y las dos veces se habían saldado con victoria para el de La Reina.

Durante el encuentro de hoy, me han venido a la cabeza las imágenes de aquel encuentro triste que les midió en cuartos de final del Open de Australia´07, hace año y medio, y en el que Rafa Nadal sucumbió por completo ante la maza de Fernando González por 6-2, 6-4 y 6-3, sin dar muestra alguna de poder hacerse con el partido en ningún momento.



Por eso hoy, al acordarme de aquel partido y al compararlo con cómo se desarrollaba la final de hoy, he vuelto a pensar en dónde estará el techo de este gigante del tenis mundial. Y es que aunque ninguno conocemos el camino que le quedará a Rafa por recorrer, que esperemos sea muy largo y cargado de éxitos, lo que sí que sabemos es que nuestro deporte ya puede presumir de haberse colgado la Medalla de Oro Olímpica en una competición tan importante como el tenis individual masculino, gracias a Rafa Nadal, nuestro querido mago balear.