"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

viernes, 4 de julio de 2008

¿El domingo a las tres?

"Recuerda que nos vemos el domingo a las tres." Eso parece que fue lo que le dijo Federer a Nadal antes de salir a la pista el miércoles, porque los dos salieron dando lo mejor de sí mismos evitando cualquier desgaste de cara a la gran final deseada del domingo.

Federer vencía por la vía rápida a Ancic barriendo de un plumazo cualquier fantasma que pudiese aparacérsele al suizo ante el último jugador que fue capaz de vencerle en el All England Tennis Club. Con un contundente 6-1, 7-5 y 6-4, el número uno encara su fin de semana favorito de todo el año: el de semifinales y final en Wimbledon.



Por su parte, Nadal jugó un partido memorable ante Murray: 6-3, 6-2 y 6-4, en menos de dos horas. Con un juego tan ofensivo como prodigioso, el balear calló a la catedral del tenis y desesperó a un escocés que ni siquiera pudo plantar cara como otras veces. Nadal se basó en su saque para poner pie y medio en la final. Sirva de dato que Murray hizo únicamente cinco puntos sobre el saque de Nadal en los dos primeros sets. Ahí queda eso. Y más llamativo es el dato si consideramos que dos de esos cinco puntos fueron sobre las tres bolas de set de las que dispuso Nadal para cerrar la segunda manga.



Para hoy tenemos dos semifinalistas más que inesperados. No estará Djokovic, Roddick, Davydenko, Ferrer o Gasquet, sino que los últimos rivales que tendrán Federer y Nadal serán Safin (¿estará el ruso de vuelta?) y Schuettler. Una lástima que Feliciano no haya podido meterse en semifinales. Tuvo su ocasión el miércoles, pero dejó escapar un partido que tuvo al alcance de su mano: 3-6, 7-5, 7-6 y 6-3 fue el marcador final.

Safin y Federer se han encontrado diez veces en el circuito ATP con balance 2-8 para Federer, aunque de esas dos derrotas seguro que guarda con especial dolor la de semifinales del Open de Australia de 2005, lo que le hará estar más que atento al partido de hoy. En hierba se han medido dos veces, con dos victorias para el número 1 tanto en Wimbledon como en Halle.



Por el otro lado, Nadal y Schuettler se han enfrentado cuatro veces en estos últimos cuatro años, con un balance bastante favorable para Nadal por 3-1. En todos los casos, Nadal venció en dos sets y sobre superficie dura (Chennai´07, Dubai´06 y Miami´05), mientras que el alemán lo hizo en Basilea´04 sobre moqueta.



En cuanto al cuadro femenino, mañana sábado tenemos una final made in Williams. Algo que apasionará a su padre, pero que a mí personalmente no me atrae lo más mínimo. Tenía ilusión en que la china Jie Zheng se metiera en la final, y quién sabe qué habría pasado si hubiera tenido más fortuna en el tie-break de su segundo set ante Serena (6-2 y 7-6).