"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

lunes, 12 de enero de 2009

Verdasco rozó su tercer título

Sobre la cubierta de un barco en la bahía de Doha y con Federer y Nadal jugando un pequeño partido de exhibición, quiso la ATP dar el pistoletazo de salida a la temporada tenística, o ATP Tour como desean que se llame este año.



Y pese a que la atención estaba claramente en Doha con un cartel espectacular con Nadal, Federer, Murray o Roddick entre los participantes, a mí se me fue el ojo a la ciudad australiana de Brisbane. Y es que dos de mis debilidades coincidían ahí: Australia, ese destino soñado desde que tengo diez años y al que espero poder ir muy pronto, y las ganas de ver la evolución del juego de Fernando Verdasco, después del trampolín que le podía suponer su gran protagonismo en la final de la Davis.

Todo eso unido a que Canal+ garantizaba mucho mejor las retransmisiones de Brisbane que Eurosport las de Doha (volcado como está con los saltos de esquí), acabó por decantar mi balanza particular a este torneo ATP que se disputaba por vez primera en la tercera ciudad más grande de Australia: Brisbane, situada en el noreste del país, y capital de Queensland, que cuenta aproximadamente con dos millones de habitantes.



Allí el cartel no era tan espectacular como en Doha pero había jugadores muy interesantes: Djokovic, Tsonga, Gasquet, Berdych o Baghdatis, junto con el propio Verdasco, que firmó un torneo "casi excelente".

Y digo lo de "casi excelente" porque no pudo redondear su gran tenis con una victoria en la final. El madrileño sumó victorias sobre el local Tomic (6-4 y 6-2) y Mario Ancic (contundente 6-2 y 6-3), sufrió para derrotar a Florent Serra (4-6, 6-0 y 6-3) y arrasó en semifinales a Paul-Henri Mathieu (6-2 y 6-1) en el que podría calificar de mejor encuentro que he visto yo al madrileño nunca. Verdasco estuvo centrado en la pista, ofensivo, sólido con su revés y eligiendo a la perfección los golpes, dando muestras de tener todos los recursos para asaltar ese Top Ten que le espera desde hace tiempo.

Pero en la final se metía sorprendentemente el checo Radek Stepanek, que venía de vencer a Soderling en cuartos y a Gasquet en semis, remontando un primer set adverso en ambos partidos. Y el checo no iba a ser menos en la final. Verdasco firmaba un muy buen primer set con un break rápido sobre el servicio del checo y se anotaba un 6-3 en el marcador con un gran tenis que le daba medio título.



Pero el checo se sobreponía y con sus continuas dejadas, correctas subidas a la red y llegando prácticamente a todo, era capaz de devolverle el 3-6 y de ponerse 1-4 arriba en el definitivo tercer set. Fue entonces cuando Verdasco decidió seguir luchando y no dar, pese a todo, el partido por perdido, alcanzando la final tintes épicos muy dignos de agradecer por parte del espectador, hasta que el checo pudo cerrarla con un 4-6 a favor, cumplidas ya más de dos horas de partido.





Mal día para Verdasco, que además disputaba la final de dobles con Mischa Zverev, y que también la perdía ante la pareja francesa formada por Marc Gicquel y Jo-Wilfred Tsonga.



En cuanto a Doha, por si alguno no lo tenía claro, podemos decir que el escocés Andy Murray se postula como serio candidato y gran favorito a alzarse con el Open de Australia tras el perfecto final de temporada que realizó el año pasado y su gran comienzo de 2009 con victorias sobre Nadal en los Emiratos Árabes y sobre Federer (6-7, 6-2 y 6-2) y Roddick (6-4 y 6-2) en Doha.



El de Dunblane anda con paso muy firme y mucho ojo deben tener Djokovic, Federer y Nadal si no desean que este veinteañero deshaga ya su triunvirato.

Por cierto, que Nadal no se fue de vacío de Doha. Y es que junto a Marc López fue capaz de alzar el título de dobles, derrotando en la final a la actual número uno de dobles: la pareja formada por Nestor y Zimonjic. El manacorí estrena nuevo look (¿dónde quedó Jerónimo?) con título de dobles y con buenos partidos individuales. Una lástima el traspié ante Monfils que le apartó en cuartos de la lucha por el título.



En cuanto a Chennai, convendría destacar el buen torneo de Marcel Granollers que caía en semifinales ante el que sería a la postre el campeón, Marin Cilic, que vencía en la final al local Devvarman, toda una revelación considerando que se encuentra en el puesto nº205 de la ATP.

Esta semana nos esperan Auckland y Sidney, torneo que se ha revalorizado mucho con la presencia de Djokovic, que ha recibido una Wild Card de la organización tras la prematura derrota que sufrió ante Gulbis en la primera ronda de Brisbane. Último test ante el inminente Open de Australia que nos hará trasnochar y malvivir durante las dos próximas semanas. Vendrá bien irse probando desde ya conectándose a Teledeporte (Auckland) cuando la ciudad se eche a dormir.