"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

sábado, 20 de octubre de 2007

David y Goliat

Es curioso, estando hoy en el Madrid Arena disfrutando de las semifinales, le comentaba a un amigo lo extraño que me resultaba el apellido Nalbandian, que mira que costaba pronunciarlo, y él me decía que era un apellido de origen judío. Judío como su nombre, David, nombre del rey que derrotó a Goliat según cita el relato bíblico.

Goliat era un gigante de casi tres metros, confiado de su fuerza descomunal, tan confiado como los tres primeros jugadores del mundo: Federer, Nadal y Djokovic, que se han repartido todos los Grand Slams y los Masters Series disputados en la temporada sin piedad.



Y a estas alturas de la temporada, en las que el guión y las apuestas apuntaban a una final Federer-Djokovic o Federer-Nadal, David regresó para emprender la mayor de las batallas contra el gigante Goliat: vencer y eliminar en tan sólo tres días a los tres primeros jugadores del mundo.

Y en ésas anda el bueno de Nalbandian, el mejor restador de todo el circuito, y que nos ha tenido abandonados durante toda la temporada con cambios de entrenador de por medio, para reaparecer en el momento final de la misma y superar al número 2 y al número 3 en partidos contundentes ganados en dos sets.

El partido contra Nadal no tuvo color. Muchos aciertos en los primeros juegos, mucha profundidad y un dominio y control absoluto de los tiempos y los puntos, hicieron a Nadal tener que forzar y arriesgar provocando hasta 29 errores no forzados en un balear que era incapaz de satisfacer los deseos de victoria de la grada. No hay mejor crónica que un marcador tan contundente: 6-1 y 6-2.

Y hoy contra Djokovic, Nalbandian ha subido aún más el nivel mostrado ayer, desplegando un auténtico espectáculo en la pista del Madrid Arena con Djokovic como invitado. No ha cedido su saque en todo el partido, ha convertido el 85% de los puntos disputados con el primer servicio y ha dominado al serbio de principio a fin, asegurándose una plaza en la final ante el último y más difícil de los desafíos: derrotar al número 1 y actual campeón de Madrid.

Y es que Federer sigue en su línea. Si ayer tuvo que exigirse un pelín más de la cuenta ante Feliciano López (qué gran torneo ha realizado) al que vencía 7-6 y 6-3, hoy le ha bastado con mantener un nivel constante con su saque ante el también reaparecido Kiefer: 6-4 y 6-4.

¿Y mañana qué pasará? Nadie lo sabe y todo el mundo apuesta por Federer, aunque está escrito que David vencerá a Goliat por mucho que hoy nos parezca tan sumamente difícil.