"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

sábado, 22 de noviembre de 2008

Feliciano ya cree en sí mismo

Ayer viernes comenzó la eliminatoria mal, peor incluso de lo que imaginábamos, con un Ferrer que no encontraba ni su sitio ni su tenis ante un Nalbandian que daba una clase magistral de golpes sobre la pista del Pabellón de las Islas Malvinas de Mar de Cristal. Pero estábamos en éstas, desanimados tras el vendaval del cordobés, cuando Feliciano López decidió dar un paso al frente y liderar a un grupo que andaba desorientado.

Pese a lo adverso de la situación (una derrota dolorosa en el primer punto de la eliminatoria y un set en contra en el segundo ante Del Potro), el toledano templó el ánimo, mantuvo su esquema habitual de juego y siguió a la perfección su guión establecido para pasar a controlar y dominar uno de los mejores partidos de su carrera.



Por momentos, dado lo bien que se desarrollaba el partido, con saques largos y derechas que abrían interesantes ángulos, daba incluso la impresión de estar viendo a un auténtico líder con más de cincuenta partidos de Copa Davis a sus espaldas y no a ese jugador del que Martina Navratilova dijo en su día: "Veo a jugadores como Feliciano López, que tienen tanto talento, pero que son vagos. Ahí está la belleza del tenis. Si no te esfuerzas, nunca sabrás dónde están los límites. Feliciano está más preocupado por su imagen. Podría ser muchísimo mejor de lo que es. Tiene los medios, tiene el talento, pero no tiene las estadísticas" .

Feliciano estaba metido en el partido, lo encaraba y lo afrontaba sin ninguna presión, sin miedo a la responsabilidad que podía estar sintiendo en cada golpe. Y queriendo devolver a la selección la confianza depositada. Y vaya si lo hizo.



Hoy en el partido de dobles he vuelto a tener esa misma sensación, la de un jugador seguro de lo que quiere y seguro de saber cómo conseguirlo. Hoy Feliciano ha estado sólido y ha sabido tirar del carro de dobles cuando la ocasión lo ha necesitado.



Mientras que Verdasco se salía por momentos del partido y llegaba a perder momentáneamente la concentración en más de una ocasión por la fuerte presión de la barra quilombera, Feliciano mantenía el pulso al partido en todo momento, sabedor de que gran parte de la Davis pasaba por ese punto en juego.



Mañana se jugarán el cuarto y quinto punto de la eliminatoria que podrían darnos nuestra tercera Copa Davis. Supongo que la decisión de que David Ferrer jugase el viernes fue una cuestión de jerarquía, de confianza o de respeto del capitán hacia su figura principal, pero creo que fue una apuesta equivocada, y que se confirmó que no tenía que haber jugado porque no se encuentra bien ni física ni mentalmente. Por lo que imagino que mañana no jugará su partido de individuales.

Y es que con la derrota de ayer ante Nalbandian, David Ferrer ha jugado en los últimos siete meses nueve partidos sobre pista dura ante jugadores Top 100 y los datos son terribles. De nueve partidos disputados, Ferrer ha perdido ocho y solamente ha ganado uno (ante Robby Ginepri en el MS Canadá), con un balance de 3 sets a favor y 17 sets en contra. Una estadística demoledora que revela que hoy por hoy no está en condiciones de llevar el peso del número uno del equipo español.



Este hecho llama más la atención, cuando jugadores como Verdasco (el que en principio ocuparía su puesto mañana domingo, dado que Feliciano jugará seguro) tiene una media mucho mejor. El madrileño ha jugado en el mismo periodo veinte encuentros ante jugadores Top 100 con reparto idéntico de victorias y derrotas: diez victorias y diez derrotas, y 21 sets a favor por 24 sets en contra. Unas cifras bastante mejores que las del de Jávea.

Confiemos en que Emilio Sánchez-Vicario tome la decisión difícil con valentía y ceda el protagonismo del cuarto punto de la eliminatoria a Fernando Verdasco. Desde el respeto y agradecimiento al gladiador Ferrer, el capitán debería velar por el bien del grupo y alinear al más adecuado para jugar el que puede ser punto definitivo: Fernando Verdasco.