"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

lunes, 11 de junio de 2007

Rafael III, Rey de La Tierra

Parecía ayer cuando veíamos a Rafa Nadal jugar ante Mariano Puerta su primera final de Roland Garros, pero han pasado ya dos años y lo que en su día era una enorme promesa, se ha convertido en un auténtico Rey de La Tierra. Rafa Nadal ha conquistado hoy su tercera Copa de Los Mosqueteros en un partido duro ante Roger Federer, aunque menos de lo que yo esperaba, que apostaba por una victoria de Nadal por un 3-2 en un partido de más de cuatro horas. Pero hoy Nadal ha sabido aguantar las embestidas de Federer y ha realizado un partido casi perfecto para vencer nuevamente al mejor jugador del mundo y posiblemente, de la historia.



A Rafa Nadal le ha bastado con mantener su servicio en todo momento (sólo lo cedió una vez), con aprovechar las bolas de break de las que dispuso (4 bolas de 10, que fueron decisivas en el primer, tercer y cuarto set) y con saber jugar sin presión en los momentos difíciles en que Federer amenazaba con hacerle el break (Federer sólo aprovechó una bola de break de las diecisiete bolas de las que dispuso).

Tras un primer set en el que superaba 10 bolas de break del suizo, Nadal aprovechaba la primera bola de break de la que disponía para anotarse el primer set y ganar una importante batalla psicológica al suizo. En el segundo set, Federer se recuperaba y con un juego más agresivo se hacía con la segunda manga y equilibraba la final. Pero Nadal no estaba por la labor de dejar escapar su competición favorita y el factor físico iba a comenzar a ser determinante en el juego de ambos.

En el tercer set, comenzamos a ver cómo un Nadal fresco que había insistido una y otra vez en el revés del helvético, comenzaba a abrir el campo y comprobar que Federer llegaba cada vez más forzado a conectar su demoledor drive. Comenzaban a caer, por tanto, los puntos con más facilidad del lado del manacorí. En este tercer set, Rafa Nadal volvía a aprovechar una bola de break en el segundo juego, que consolidó con el juego siguiente, cobrando un 3-0 insalvable ya para el suizo, que volvía a ver cómo se le escapaba otro set y con él sus opciones de ganar en París por primera vez. En el cuarto set, Rafa Nadal se encontró más cómodo con su saque si cabe y defendió con bastante facilidad la rotura de servicio que había obtenido también al principio del cuarto set, disparando los errores no forzados del suizo hasta los 60, más del doble de los comentidos por él, 28.



Con la victoria de hoy por 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4 en 3 horas y 10 minutos, Rafa Nadal ha entrado en la historia aún más. A nivel nacional, supera a Manolo Santana y a Sergi Bruguera, que poseían junto a él dos Roland Garros. Pero este nivel nacional se queda corto ya para nuestro mejor jugador de la historia, y es que a nivel internacional, se acerca aún más a los cuatro torneos consecutivos del mítico Borg, metiéndose en el club de tricampeones de Roland Garros reservado para muy pocos: René Lacoste, Matts Wilander, Ivan Lendl y Guga Kuerten, este genio brasileño al que la Federación Francesa ha elegido este año para entregar la Copa de los Mosqueteros, quizá porque preveía que Rafa Nadal iba a demostrar nuevamente que él es el rey de la tierra.