"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

jueves, 8 de mayo de 2008

Y el mosquito Ferrero picó a un Nadal herido

Saltó una de las grandes sorpresas de la temporada ayer en el Stadio Pietrangeli, con la eliminación del rey de la Tierra por 7-5 y 6-1 en casi dos horas de juego.
Aunque no me parece adecuado empañar el buen tenis mostrado ayer por Juan Carlos Ferrero en su partido ante Nadal, sería ilógico decir que los dos jugadores lucharon de igual a igual en un partido épico, porque frente a un Ferrero hipermotivado se encontraba un Nadal maltrecho por sus ampollas en el pie derecho, con el punto de mira claramente desviado por el mal apoyo con el que ejecutaba sus golpes.



Pese a ello, el balear optó por jugar el partido hasta el final, con el consiguiente descenso en la calidad del partido. Quizá aquí se podría crear un debate interesante sobre qué es mejor, si jugar hasta el final mostrando esa inferioridad de calidad o si optar por la retirada al estilo Djokovic, que tanto acostumbra a irse a su casa cuando no se encuentra en plenitud de condiciones. Y sinceramente, visto el resultado del partido de ayer, yo no tengo claro qué es mejor.

El partido comenzó igualado, aunque sin ninguna tensión especial. Quizá metidos como estaban en el corazón de Italia, les entró a ambos jugadores un espíritu defensivo en su juego, que defendían sus saques sin aportar golpes especialmente brillantes. Pero los minutos fueron afectando al punto de apoyo derecho del balear que no supo aprovechar tres bolas de break con 0-40 y 4-4 en el primer set. Bolas aparentemente fáciles se le iban largas al balear, que desesperado veía cómo se le escapaba la ventaja en un momento clave del partido, y que probablemente habría cambiado el curso del mismo. Y así fue, porque Juanqui Ferrero se vio con 5-4 a favor, y pudo adjudicarse el set (7-5) y diría que el partido, porque el segundo set apenas tuvo historia (6-1), pues el valenciano no cedió ni una sola de break y firme con su saque veía cómo únicamente Nadal era capaz de ganarle CINCO puntos sobre su servicio.

Demasiado desequilibrio en el marcador para un historial de enfrentamientos en tierra en los que Nadal vencía 4-0, con nueve sets suyos frente a ninguno de Ferrero.

Esperemos poder volver a verles en plenitud de condiciones próximamente (¿quizá en Roland Garros?) y confiemos en que esta victoria sirva al mosquito Ferrero para seguir escalando en la clasificación y poder completar un gran torneo en el Foro Itálico, porque calidad tiene (y mucha) y su puesto en la ATP debería estar entre los diez primeros.

La jornada de hoy tiene muy buenos partidos: Robredo v Davydenko, González v Almagro, Blake v Verdasco y Wawrinka v Ferrero. A disfrutarlos.