"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

domingo, 27 de enero de 2008

Djokovic entra en el club de Federer y Nadal

Se cumplió el guión lógico de las finales de Grand Slam con invitados sorpresa. Al igual que Federer derrotaba al desconocido Baghdatis en 2006 o a González en 2007, este año Djokovic vencía con bastante oficio a un Tsonga que nos había deslumbrado a todos a lo largo del torneo con sus excelentes partidos ante Murray, Gasquet y Nadal.

La final comenzaba con un Tsonga que jugaba cómodo y sin ningún tipo de presión. Como si la cosa no fuera con él, como si simplemente se tratase de un partido más y no de la final, el francés seguía a lo suyo, jugando de manera intratable con su saque (218 km/h el más rápido), buscando las líneas y desesperando a Nole Djokovic. De esa forma se llegaba a un sorprendente 6-4 para el francés, que nos empezaba a recordar al jugador que había humillado en semifinales a Nadal.



Pero Djokovic, a diferencia del de Manacor, tiene uno de los mejores saques del circuito, y supo aferrarse a su servicio cuando venían tan mal dadas, y supo aguantar el tipo en el segundo set mientras continuaba el buen juego del ciclón francés, hasta que se llegaba a uno de los momentos claves del encuentro. Con 3-3 en el marcador y servicio para Tsonga, el serbio fue capaz de romper el servicio al de Le Mans, lo que le dejaría tocado durante demasiados juegos. Parecía que la rotura de servicio le había dejado bloqueado y le había hecho darse cuenta de que estaba jugado una final frente al número 3 del mundo en el primer Grand Slam de la temporada. Y es que Tsonga se disolvería como un azucarillo durante la siguiente hora y no volvería a levantar cabeza hasta bien entrado el tercer set.

Tras haber perdido el segundo por 6-4, Tsonga seguía cediendo terreno y el serbio se adjudicaba el tercero por 6-3. El francés había perdido todo el acierto con su saque y no acertaba a conectar buenos segundos (48% de puntos ganados con su segundo, frente al 63% de Djokovic).

Llegábamos así a un cuarto set en el que todo apuntaba a un set fácil para el serbio. Pero afortunadamente Tsonga quiso pelear y pudo sacar lo mejor de su servicio y de su juego agresivo con mejor suerte que en los dos sets precedentes, lo que nos trajo un set disputado suficientemente como para llegar a un tie-break en el que no hubo color, pues Nole Djokovic supo sacar ventaja de su dominio en el marcador y de su mayor experiencia en estas situaciones.



Djokovic se adjudicaba pues el Open de Australia´08 y entraba pues con esta victoria en el club de Federer y Nadal. Comienza el serbio a acechar la supremacía de los números 1 y 2 en las rondas finales de los torneos, y habrá que ver qué tal digiere esta victoria y si entra a este selecto club con la misma elegancia de Roger y Rafa. Confiemos en que la victoria le permita suavizar su excesivo protagonismo durante los partidos (y después de los mismos con sus famosas imitaciones) y esperemos también que el clan Djokovic se calme un poco con la victoria de hoy y nos deje más tranquilos a los espectadores, sin necesidad de acaparar en futuras ocasiones el 70% de los planos de las cámaras cuando no hay juego en la pista.