"If you can meet with Triumph and Disaster,

and treat those two impostors just the same"

Rudyard Kipling.-

sábado, 26 de enero de 2008

El suizo se rindió ante Djokovic

Con la lección bien aprendida tras la final de Nueva York, Novak Djokovic se ha impuesto con contundencia al intocable Roger Federer por 7-5, 6-3 y 7-6 (5) en poco menos de 2 horas y media.

El serbio ha mantenido la concentración durante todo el partido y ha sabido imponer un ritmo durísimo al choque que le medía con el mejor jugador de la historia. Con su saque como principal arma y sus durísimos golpes desde el fondo de la pista, la semifinal ha tenido color serbio durante toda su duración, y es que Djokovic además de un mejor tenis, también parecía mostrar mucha más hambre por meterse en su primera final en Melbourne.



Un partido que nos ha mostrado una imagen mucho más humana de un Federer al que sólo le habíamos visto así de descolocado en sus finales de Roland Garros ante Rafa Nadal. Y que llevaba cuatro años sin perder por 3-0 y desde 2005 sin fallar a una final de Grand Slam.



Resultará extraña ver una final sin Federer ni Nadal, pero el serbio sigue con su progresión espectacular y ya le toca alzarse con su primer título grande que le permita demostrar al mundo que su tenis está exactamente a la misma altura que el de Federer y el de Nadal. Con permiso de un Tsonga que también dio buena cuenta del balear hace tan sólo dos días, con otro contundente 3-0.